2015/03/23

La playa del Faro de Trafalgar, una de las más peligrosas del mundo

0 comentarios
Recordando las vacaciones de verano de 2014, me acordé de Caños de Meca, ese precioso lugar situado en la provincia de Cádiz, también me acordé de una playa en la cual tenía permanentemente un letrero de prohibido bañarse, la playa del Faro de Trafalgar. Me imaginaba que al igual que la Playa de los Muertos de Carboneras (Almería), esta playa tendría fuertes corrientes, así que tras investigar por internet he podido informarme de la peligrosidad de esta playa, salvaje y turbulenta. Son aguas peligrosas de fuertes corrientes y potente oleaje. El cabo de trafalgar, sus bajíos y arrecifes provocan remolinos y turbulencias que pueden ser fatales para cualquier persona que se adentre excesivamente en el mar.
Y es que visto desde el Faro el viento parece acariciar el manto marino, mientras que debajo de este, el agua se mueve y dos corrientes pelean en casi 4 kilómetros (6 millas) de superficie rocosa que terminan en un muro de caída de cerca de 30 metros, un peligroso acantilado submarino que en los días de levante fuerte actúa como un gigantesco desagüe capaz de engullirse una ballena con su fuerza descomunal. Así en las cartas náuticas, el Bajo de la Aceitera aparece señalado como un banco peligroso para la navegación.

Muchas gente a muerto aquí, bañistas y también submarinistas, ya que esta zona posé una riqueza faunística impresionantes (meros, rutas, corvinas, robalos, doradas, etc. de tamaños increibles),  y también riqueza arqueológica por la multitud de barcos naufragados en esta zonas que llevaban tesoros. Los submarinistas más experimentados dicen que es como "La Meca" y que todo amante de este deporte debe de visitarla una vez en la vida. Pero cuidado, cuando el agua es cristalina y las piezas de pescado abundantes, la avaricia se convierte una vez más en una mala compañera, en una mar traicionera, donde el desastre está asegurado.

Es por esto que frecuentemente se puede leer la desaparición de algún submarinista y bañista descuidado y es que no tienen en cuenta lo descrito anteriormente. 



Pero ¿qué son las peligrosas corrientes de resaca? Estas corrientes son canales estrechos y poderosos que arrastran a los desprevenidos lejos de la costa y que, a veces, se mueven más rápido que un nadador olímpico. Aquí adjunto un vídeo explicativo e ilustrativo sobre el funcionamiento de estas corrientes.


Los expertos aconsejan las siguientes pautas para salir de la corriente:
  1. Mantener la calma y no dejarse llevar por el pánico. El peligro real es intentar nadar contra la corriente, que causa un rápido agotamiento.
  2. Lo mejor es nadar en paralelo a la playa, o a un ángulo de 45 grados a través de la corriente. En general, las resacas son estrechas, así que es probable que con nadar unos metros se pueda salir de su arrastre.
  3. Ante el cansancio, es mejor intentar flotar y recuperar el aliento para poder nadar hacia donde rompen las olas que pueden empujarlo hacia la playa.
En "La Aceitera" lo más peligroso es la marea de creciente con viento de poniente y la vaciante con el viento de levante.

Podemos bañarnos con mucha precaución en la orilla o bien evitarlo y visitar el Tómbolo de Trafalgar, que une un pequeño islote de arenisca situado en tres las ensenadas de Conil de la Frontera y Barbate y la costa, mediante dos barras de arena que encierran una antigua laguna costera hoy colmada por sedimentos.

Su estratégica situación ha favorecido, a lo largo de la historia, una intensa actividad humana, como demuestra la existencia de vestigios tanto romanos como hispano-musulmanes. En el siglo IX fue construida una torre de vigilancia cuyos restos aún hoy pueden verse junto al faro.

El faro actual data de 1860. Es una torre troncocónica esbelta, blanca y de 34 metros de lato, situada a 51 metros sobre el nivel del mar.

El 21 de octubre de 1805 tuvo lugar, frente a estas costas, la batalla naval en la que se enfrentaron la escuadra combinada de España y Francia, al mando del francés Pierre Villeneuve, asistido por el español Federico Gravina, y la armada inglesa, al mando de Horatio Nelson. La flota combinada contaba con 33 navíos, 15 de ellos españoles, mientras que la flota inglesa se componía de 27. Frente al despliegue en línea de las cinco divisiones franco-españolas, la escuadra inglesa avanzó en dos columnas paralelas, perpendiculares a la línea única de la escuadra combinada. Villeneuve reaccionó ordenando el viraje de todos sus barcos a la vez, para no renunciar así la posibilidad de regresar a Cádiz en caso de necesidad. Este movimiento provocó el desconcierto de la escuadra franco-española, cuyo orden quedó invertido y su alineación imperfectamente formada. Todo el combate fue particularmente sangriento. Tras la batalla, los españoles tuvieron 1.025 muertos 1.383 heridos. Los franceses, 2.218 muertos y 1.155 heridos y los británicos 449 muertos y 1241 heridos. Las bajas en los tres contendientes fueron finalmente mucho más altas ya que muchos de los heridos murieron posteriormente a consecuencia de sus heridas, y otros perecieron en la tempestad y tragados por las corrientes marinas que siguió al combate.

En caños de Meca además de sus espectaculares playas de arena fina, dunas y pinares, podemos realizar multitud de deportes como kitesurf, windsurf, submarinismo, senderismo, excursiones a caballo, rutas en quad, etc. y relajarnos cuando el sol se pone disfrutando de música en directo en los chiringuitos y terrazas de la zona.


Disfruta de unas espectaculares vacaciones sin sorpresas.